Nota de premsa

El ámbito de la B30, territorio protagonista de la prueba piloto del proyecto europeo SeeRRI para la construcción de un ecosistema de investigación e innovación responsable

En el marco del proyecto europeo SeeRRI, la Generalidad de Cataluña y la Universidad Autónoma de Barcelona han Codiseño junto con actores del territorio, un proyecto piloto en el ámbito de la B30 para evaluar cómo hacer compatible ser un territorio altamente competitivo con tener un modelo de desarrollo económico descarbonizado y sin residuos.

El territorio de la B30 ha sido protagonista de un proyecto piloto en el marco del SeeRRI, un proyecto conjunto de 12 organizaciones asociadas de cinco países y financiado por la Unión Europea en el marco del programa Horizonte 2020. El proyecto pretende desarrollar un marco para integrar los principios de investigación e innovación responsable (RRI) a la política regional de especialización inteligente (RIS3).

Dentro de éste, la UAB, miembro de la Asociación Ámbito B30, acompañada de otros actores del territorio han puesto en marcha un proyecto piloto para dar respuesta a dos cuestiones. Por un lado saber cómo pueden las RIS3 promover el RRI, como medio para dirigir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (los conocidos como ODS) y promover trayectorias de desarrollo más sostenibles, inclusivas y justas. Y por otra parte, como puede contribuir la UAB en un ecosistema de investigación e innovación más responsable.

Los ecosistemas de RRI son ecosistemas de investigación e innovación comprometidos con la sociedad. El elemento central es la implicación activa de los actores del territorio (universidades y centros de investigación e innovación, empresas, administraciones y sociedad civil) en el co-diseño y la implementación de soluciones innovadoras y transformativas, que dirijan de manera más efectiva los retos del territorio .

Este proyecto piloto, realizado durante los año 2019-2020, se ha focalizado en uno de los principales retos sistémicos del territorio B30, que es el de hacer compatible ser un territorio altamente competitivo, inclusivo y con una calidad de vida elevada con tener un modelo de desarrollo económico descarbonizado y sin residuos, que crea riqueza a partir de los recursos que tiene, genera y recibe.

Entre las conclusiones del piloto, se ha constatado que hay cocrear nuevas narrativas, nuevos mecanismos de gobernanza y participación y nuevas metodologías que favorezcan la articulación de agendas de RRI compartidas por dirigir, de manera más efectiva, los retos del territorio y promover trayectorias de desarrollo sostenibles.

En este sentido, cabe destacar que se llega a la conclusión de que las políticas de especialización territoriales hay que reorienten los instrumentos de apoyo a la transferencia tecnológica hacia la investigación e innovación responsable, es decir, con la sociedad y para la sociedad. El RRI se fundamenta en la colaboración de los actores de la cuádruple hélice para dirigir retos compartidos en procesos dinámicos que van desde la generación de ideas en la implementación de soluciones en entornos reales.

También se ha constatado que la UAB es un actor clave para avanzar hacia un ecosistema de RRI a la B30, es decir, un ecosistema de investigación e innovación más comprometido con el territorio y las necesidades de las personas que viven en ella. SeeRRI y el proyecto piloto han contribuido a reforzar la coordinación de mecanismos que promueven la colaboración de la Universidad con otros actores para dirigir conjuntamente retos del territorio y ha ayudado también a reforzar el papel de la UAB y del RRI como motor para acelerar la transición hacia la sostenibilidad. La colaboración directa de la universidad con los actores del territorio para dirigir retos compartidos permite superar el concepto de transferencia tecnológica, que sigue siendo el principal mecanismo para traspasar el conocimiento de las universidades a la sociedad.

El ámbito territorial conocido como la B-30, incluye veintidós tres municipios situados entre Martorell y la Roca del Vallès, en sentido este-oeste, y entre Castellar del Vallès y Sant Cugat del Vallès, en sentido norte-sur.

Se puede acceder al informe del proyecto piloto en el siguiente enlace “La construcción de un ecosistema de investigación e innovación responsable mediante agendas compartidas. El caso del territorio de la B-30