Nota de premsa

«El Ámbito B30: la transición hacia una región circular como reto y oportunidad» | Eva Menor

Hacer la transición hacia una región circular es un viaje complejo que debe involucrar a diferentes agentes y entidades. Por este motivo, es clave potenciar espacios de colaboración como el Ámbito B30

La pandemia del Covid, indudablemente, ha puesto de relieve la necesidad imperiosa de un cambio de modelo productivo, económico, empresarial y social. Hemos constatado la fragilidad del ecosistema en el que vivimos. A pesar de los esfuerzos de los últimos años para diseñar políticas públicas que mitiguen el impacto de la actividad humana, en el año 2020 fue, sin duda, un año de inflexión. Para afrontar los nuevos retos económicos, ambientales y sociales, el modelo de economía circular se presenta como una oportunidad decisiva para que las empresas de la región ganen competitividad e impulsen modelos de negocio sostenibles, resilientes y transformadores.

La asociación «Ámbito B30», constituida en el año 2013 por los municipios y organizaciones clave de este territorio de la región metropolitana líder a nivel industrial y de conocimiento y con excelentes infraestructuras de movilidad, ha querido desde sus inicios promocionar economía del territorio, facilitar la innovación y generar más y mejores oportunidades de empleo en línea con los desafíos globales. Con el paso de los años, la asociación «Ámbito B30» se ha convertido en todo un ejemplo de interacción efectiva entre administraciones, tejido económico, entidades de conocimiento e investigación y agentes sociales.

Hacer la transición hacia una región circular es un viaje complejo que debe involucrar a diferentes agentes y entidades. Por este motivo, es clave potenciar espacios de colaboración como el Ámbito B30.

La apuesta por la economía circular implica un cambio de paradigma económico, social y ambiental que defiende un nuevo modelo de producción y consumo, reduciendo la carga ambiental sobre el planeta. Para las ciudades y regiones, además, es una vía para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía mediante la creación de empleo estable y de calidad, y una oportunidad de crecimiento económico más sostenible.

Hacer la transición hacia una región circular es un viaje complejo que debe involucrar a diferentes agentes y entidades. Por este motivo, es clave potenciar espacios de colaboración como el Ámbito B30. Y el punto de partida debe ser conocer y evaluar el contexto económico, político y territorial (la realidad de la región) para luego identificar las palancas y puntos fuertes que pueden reforzar este camino.

Desde la Diputación de Barcelona hemos dado apoyo técnico y económico en el Ámbito B30 para identificar estrategias de economía circular en su ámbito territorial en aquellos sectores con mayor potencial de crecimiento y mayor impacto ambiental (agroalimentario, química, metal, sistemas de envasado). Esta prospección ha servido como definición del escenario deseado y de las principales líneas de actuación para llegar, implicando en su ejecución un mapa de actores a partir de los cuales tejer las necesarias alianzas e instrumentos de seguimiento.

Sólo con una colaboración transversal de todas las administraciones, redes empresariales y otros agentes facilitadores del territorio será posible este cambio de paradigma. Es necesario y urgente. La Diputación de Barcelona seguirá apostando por aquellas iniciativas que se alineen con esta voluntad transformadora. Tenemos la obligación de legar a las futuras generaciones un sistema social y económico sostenible. Trabajamos juntos para hacerlo posible.

Eva Menor, Diputada y Presidenta del Área de Desarrollo Económico, Turismo y Comercio de la Diputación de Barcelona